1. No es necesario cambiar las lámparas, bajo costo de transformación.
El terminal inteligente IoT se puede instalar directamente en el circuito de la farola. La entrada de alimentación se conecta a la red eléctrica municipal y la salida a la propia farola. No es necesario excavar la calle para cambiar la lámpara, lo que reduce considerablemente el coste de la reforma.
2. Ahorra un 40% de consumo de energía, mayor ahorro energético.
Los postes inteligentes IoT cuentan con un modo de temporización y un modo fotosensible, que permiten personalizar el tiempo de encendido, el brillo y el apagado de la luz. Además, se puede configurar una tarea fotosensible para la farola seleccionada, personalizar el valor de sensibilidad de encendido y el brillo, evitar el desperdicio de energía, como el encendido prematuro o el apagado tardío, y ahorrar más energía que las farolas tradicionales.
3. Monitorización de la red, gestión más eficiente del alumbrado público.
Con monitorización de red las 24 horas, los administradores pueden visualizar y gestionar el alumbrado público mediante terminales duales (PC/APP). Siempre que tengan acceso a internet, podrán conocer el estado del alumbrado público en cualquier momento y lugar sin necesidad de inspecciones presenciales. La función de autocomprobación en tiempo real activa automáticamente las alarmas en caso de anomalías, como fallos en las farolas o en los equipos, y realiza las reparaciones necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del alumbrado público.